EL MERCADO DE SAN PEDRO SULA, 1930

Miguel Rodríguez A. 


Mercado Municipal de San Pedro Sula, 1930.

Esta es una de las instituciones más antiguas de la ciudad. Al menos en su aspecto consuetudinario, si comprendemos que una ciudad, en cualquiera de su etapa formativa, histórica y de cualquier sociedad es un espacio de intercambio que trasciende aspectos sociales y económicos. Tienen que ver con la formación de una sociedad y son un reflejo de su organización y estructura. Los mercados.

Esta visión de las ciudades muy poco ha sido conversada en nuestra historiografía por ello sabemos muy poco de nuestros mercados incluso aquellos de nuestras principales ciudades, donde hoy sobreviven viejos edificios usualmente en el centro de la población. Así en San Pedro Sula, también tiene una historia por contar. Ya que nos brinda información de como los ciudadanos sampedranos han aprendido esta institución por cuanto a su aspecto urbano, social y económico.

Se dice, eso si que la ciudad de San Pedro Sula es una ciudad comercial. Proceso que ha vivido la ciudad en poco mas de 150 años, cuando en las fuentes históricas se refleja la necesidad de un mercado en la ciudad. Tenemos noticias de que en la ciudad en su etapa formativa que hemos conversado el tema del mercado ha sido un proyecto de constante proyección y el espacio que articula en la cuestión urbana.

Como la cuestión comercial ha prevalecido en la ciudad pero que no tuvo su mercado, sino unos 50 años según las fuentes históricas más remotas. Aunque la ciudad vivió su etapa formativa entre 1870 y 1943, según hemos dicho, hacia la década de 1880 la corporación hacía notar que un mercado en la ciudad “Solo los comerciantes podrían en este tiempo llevar a cabo una obra de tal tipo…” (A. M. Mayo, 1884).

A pesar de que el comercio en la ciudad es pujante, este aspecto sugiere que para la fecha de su consignación en el Acta municipal referida el mercado apenas era una idea por concretarse. Al menos en su cuestión física, patrimonial. La ciudad de alguna manera proyecto un mercado interno, más o menos improvisado con el paso del tiempo. La pericia de la ciudad sobrevivió a todos estos años y más no se concretó por diversos factores. Decimos ello, hasta la construcción del mercado que hoy conocemos en el centro de la ciudad de San Pedro Sula, un espacio que articulo alrededor una zona de importancia alta para la ciudad: la zona comercial a la que pertenecía también la Calle de Comercio y muchas casas comerciales sobrevivientes a muchas épocas.

En 1888 con el “…propósito para levantar el mercado en proyecto, es el que actualmente tiene cercado don Nicolas Nuila, en la Calle del Comercio y donde anteriormente se encontraba el rastro, el cual pertenece al municipio…” (A. M. Octubre 2, 1888). Referencia que por vez primera tenemos de los predios del mercado. Donde nos figuramos muchas décadas después, en una parte de su amplia sección, el edificio que hoy se conserva. Esto quiere decir, también que la ciudad sigue manteniendo sus propiedades. Y muchas vece para la construcción de obras, inclusive como sabemos se expropió tierra.

Un primer proyecto del mercado lo era en la misma Calle del Comercio, como hemos citado. A finales del siglo XIX. Idea que se mantuvo durante las siguientes décadas, si aún construir el edificio. Entonces, fue en la Calle del Comercio que se había proyectado tal edificio. Cuando también la Calle del Comercio toma interés se hacía notar que todavía para 1891 se proyectaba el mercado en la calle citada. En tal año se mandó componer la “calle principal denominada “Del Comercio”, desde la esquina de la plaza hasta el final de la propiedad, de los señores Ph. Arnoux y compañía…” Al sur de la calle, con los terrenos obtenidos, unos comprados y otros expropiados, se asentó una plazoleta, que era un improvisado mercado (A. M. Mayo 4, 1891).

Por la ciudad además del comercio local, también habían vinvandores, una especie de comerciantes tipo gitano que pasaba por temporadas a la ciudad y que algunos lograron establecerse y a ser casas comerciales de importante envergadura social.

Una referencia municipal nos indica la constante preocupación por establecer en el “sito al sur de la población y destinado para Plazuela o mercado público, se ha vendido por el juzgado de letras en pública subasta y adjudicado a don Daniel Pemman, en virtud de su reclamo que sobre dicho solar hizo Justiniano Aguiluz, como heredero de don Zenon Bardales, su primitivo dueño: que en tal virtud y apareciendo en el título de posesión respectivo una razón de esta alcaldía municipal, en que, lote de tierra, se destina y se destinó para plazuela o mercado, siendo que como tan, ha sido reputado, hace moción por que de un modo u otro la municipalidad lo recobre…” Pemman cedió el terreno al sur de la ciudad a la municipalidad. (A. M. Febrero 1, 1891). También se expropio solar de Pedro Ruiz contiguo a la Plazuela que sería utilizado para levantar el mercado (AM. Abril 18, 1892).

A finales de siglo se acordó levantar un edifico para fines de mercado en la Plazuela de esta ciudad.; (Junio 1, 1894). Cuestión que no sabemos si logró darse, aunque como edificio, parece ser no fue construido, más allá de una vieja galera o puestos improvisados en la plazuela. La corporación acordó también comprar un solar a don Francisco Ruiz por la suma de 90 pesos. “Para el ensanche y engrandecimiento del solar de la Plazuela en donde se está construyendo la casa del mercado público de esta ciudad, ha contado con don Francisco Ruiz un solar el cual es de extremo a extremo de dicha plazuela por la suma de noventa pesos…”.  (A. M. Octubre 15, 1894).

La plazoleta realmente se estableció y desde estos años en adelante estuvo en el mismo lugar referido, en el sur de la población y sus predios naturalmente llegaban hasta la Calle del Comercio. la corporación en 1895 acordó construir dos pilas de cal y canto también, la de la llave que esta inmediata a la casa de Cabús y otra en la de la Plaza del Mercado, de cinco pies de diámetro cada una, tres pies de altura del nivel de la calle en la parte exterior, y de dos pies de servicios adentro. (A. M. septiembre 17, 1895).

Dicha plazoleta un punto en la ciudad se consolido y con los años se consolidó su espacio. Frente al Mercado se convirtió en referencia importante para la ciudad y perduró así hasta bien entrado el siglo. Cuando muchos comerciantes, se instalaron adyacente a aquella plaza dedicada a ser mercado. En 1913 la publicad de la prensa nos consigna:

“Francisco Bouto Pone en conocimiento de sus favorecedores que ha traslado su taller Zapatería, frente al Mercado de esta ciudad, casa de don Teodoro Hernández, en donde como siempre me encargo de fabricar toda clase de calzado al gusto del cliente; y sobre todo, que ya saben que mis remiendos siempre son y serán los mejores.” pág. 4 (El Progreso. Enero 13, 1913, Año 7, n.2)

En paralelo a esta plazoleta del mercado, en la zona del Guamilito se mantenía el espacio reservado también para mercado. En 1916 la coloración “…ha llevado a cabo las obras públicas siguiente: Cruce de madera del patio del Mercado de El Guamilito, con un costo total de cincuenta y nueve pesos treinta y siete centavos” (Febrero 18, 1916. Año VII, n. 116 Segunda época, pág. 2).

Ahora bien en la década de 1920, la prensa empezó a insistir en el tema, reflejo de la ciudad debido a que a pesar de que San Pedro Sula crecía y crecía, todavía siquiera no tenía mercado, cuestión que como muchas otras en la ciudad, costó tiempo y mucho dinero, que pagaron los sampedranos en le trascurso de su historia.

Las obras que necesitaba la ciudad en la década se hacían notar en las diversas crónicas de la época. Se necesitaba construir un hipódromo. Por ejemplo, un servicio de agua potable bien organizado, un hospital a donde el pobre encuentre alivio a sus dolores, un mercado, un rastro higiénico y más escuelas…” (El Comercio. Diciembre 8, 1923 Año XV, n. 608, pág. 1). Una población como San Pedro no debe carecer de obra tan necesaria. Solo falta que haya previsión, inteligencia y buena voluntad para que la obra no salga de costo de fábula. (El Comercio. Abril 25, 1925 Año XVII, n. 673, pág. 14).

El 1925 fue desechado un proyecto de construcción de un mercado en San Pedro Sula. Dicho contrato de arrendamiento seria presidido por James G. Coleman, quien con la corporación al final no lograron un acuerdo. Dicho vecino de la ciudad, de estirpe extranjera, era “dueño de un solar situado al sur de esta población, al lado Este de la avenida Wilson, o sea Calle del Comercio, y al frente de otra propiedad de él mismo. Dicha propiedad tiene las dimensiones que constaran en escritura definitiva. En este solar se compromete a construir un edificio adecuado para un mercado Municipal y en un todo ajustado a las especificaciones, planos y demás detalles, consignados en uno o varios planos, por ambos en duplicado y que formarán parte integra de este contrato. En dichos planos consta que el edificio tendrá 200 pies de largo por 80 de ancho; que al lado Oeste, frente a la Avenida Wilson y en toda la extensión de dicho frente, llevar un segundo piso, con una extensión al Este de 70 pies. Que el resto del edifico será de un piso solamente; que el piso bajo será dividido en 60 piezas, salvo que la corporación resuelva otra cosa, pero en ningún caso llevará más que las indicadas…” (Mayo 13, 1925 Año XVII, n. 675).

Quizá debido a una inconstante presencia del mercado, en su aspecto físico, posiblemente motivo que otros comercios empezaran digamos a especializarse y a construir sus edificios. Como antes del mercado lo harían, por ejemplo, Valentín Flores o los Hermanos Larach. Así empezaron a surgir empresas ya levantar edificios de importante aspecto y aun en el periodo de 1920.

Los comercios florecieron por todas partes. En la misma zona del circunvalación, por ejemplo los hermanos Estrada construyeron con el paso de los años el jardín botánico que caracterizó a la ciudad también durante el siglo XX. Mismo que llamó la atención de muchas personas, como el propio Wilson Popenoe, un personaje que también tuvo interesantes relaciones con la ciudad y el jardín.

Mas en el centro, decía otra publicidad:

“La pura verdad. No hay que equivocarse, es cierto que cerca de la Estación del Ferrocarril, Novena Calle Oriente, se nota mucho alboroto ir y venir de gente que muchas veces tropieza: es que las novedades del bon marché están llamado la atención de la gente…” (Mayo 13, 1925 Año XVII, n. 675, pág. 1).

También:

“La Perla de Miguel J. Canahuati. Callejón del Mercado. Mercaderías en general Surtido renovado constantemente. Compra y venta de productos del país.” Pág. 2 (Octubre 7, 1925 Año XVII, n. 720).

Uno de las cosas que sobresalen en el aspecto urbano de San Pedro Sula fue como ya hemos mencionado la zona comercial. Dentro de la cual aparecería la denominación el Callejón del Mercado, aquella calle en donde un principio estaba una plazoleta, que naturalmente con los años se fragmento y que hacia 1929 se levantó el edificio del mercado que hoy vemos entre la 3 y 4 avenida al sur del Parque.

La obra del mercado seria un regular edificio de concreto del que posiblemente se usó el citado cemento que sacaban de Bijao y materiales del país, a excepción del hierro que todavía llegaba en tren. El mercado fue construido por el gobierno municipal, “financiando al efecto la cantidad de ciento cincuenta y tres mil lempiras, con el Banco de Honduras, para realizar la construcción del Mercado y la compra de las propiedades adyacentes, y hacer la obra antes dicha, a la vez que útil, de una belleza arquitectónica sin discusión, cómoda y elegante” (Bobadilla, Monografía Geográfica e Histórica de San Pedro Sula. IV Centenario de su Fundación, 1936, p. 146). En 1936 el profesor Bobadilla publica una interesante fotografía, ampliamente conocida y nos relata que el edificio en realidad fue construido en 1929 e inaugurado en 1930. (p. 8.) Sobre sale cartel publicitario de Perdomo Hermanos. Consigna que el edificio lo hizo el Ing. Rubén Bermúdez Meza.

En una interesante crónica publicada por diario Comercial, se comentaba la personalidad de quien fuera alcalde y una destacada personalidad de la yourget set de la ciudad

“Las obras de Progreso Mercado Municipal. Rubén Bermúdez supo crear poemas de ensueño y poemas de hierro y acero. Unos de estos poemas de hierro y acero es el Mercado Municipal de esta ciudad, construido en el año 1929, cuando esa energía creadora tomó las riendas del gobierno municipal. Antes de ese año, San Pedro Sula carecía de un edificio apropiado para el expendio de sus víveres…” Crónica pág. 2 (Febrero 2, 1933. Año I, n. 2)

“… Bermúdez supo crear poemas de ensueño y poemas de hierro y acero. Unos de estos poemas de hierro y acero es el Mercado Municipal de esta ciudad, construido en el año 1929, cuando esa energía creadora tomó las riendas del gobierno municipal. Antes de ese año, San Pedro Sula carecía de un edificio apropiado para el expendio de sus víveres…” Crónica pág. 2 (Febrero 2, 1933. Año I, n. 2).

Antes de 1929 San Pedro Sula carecía de un edificio apropiado para el expendio de sus víveres. Y con la construcción de este, en definitiva vino a darle realce a la ciudad. que ahora administraba un mercado si como institución, ahora como edificio de importantes dimensiones.

Su administración hacia 1933, era la ejecutaba por disposición del cabildo, el general Froylán Aparicio, otro vecino de antaño. Recordemos que el mercado es Municipal, el primero. En una entrevista a un periodista de Diario Comercial, en el referido año el General Aparicio comentó que para cancelar la deuda pendiente con el Banco de Honduras, por el dinero prestado para la construcción del edificio referido, se han pagado cuarenta y un mil trescientos ochenta y nueve pesos y once centavos plata.  Con este pago y algunos anticipos cree el general Aparicio que la deuda quedará totalmente pagada en el término de cuatro o cinco años. (Diario Comercial Febrero 2, 1933. Año I, n. 2, p. 2). También se proyectaba una bodega y con la construcción de esta “se ganarían dos cosas, primero, la acumulación de todos los víveres en el Mercado, evitando de esta manera el negocio de los revendedores, y segundo, una nueva renta en el ingreso municipal. También se limpia el edificio cuantas veces se necita. (Ibid.). El edificio se volvió legendario y ha sido parte del paisaje urbano de la ciudad en el siglo XX.

Según la ficha de inventario que elaboró el Instituto Hondureño de Antropología en historia en 1988 el edificio dijo era “neoclásico, cornisa puertas grandes en arco divididas por columnas semi empotradas.” Y lo ubica en la calle 4 S-O. (Inventario de viene inmuebles de San Pedro Sula, IHAH, 1988, ficha 78).

La cuestión del mercado, naturalmente en el proceso de crecimiento de la ciudad se vio en constante debate. En Guamilito desde finales de siglo XIX seguía instalado el mercado del barrio, que en el siglo XX consolidó el mercado en un elegante edificio construido muchas décadas después, a finales del siglo XX. En todo el siglo se vio como tema de importante interés para la municipalidad.

En 1969 se construyó en el patio en el mercado Barrio Guamilito un pozo de agua (Municipal 1969-1970, pág. 83), porque el agua llegó muy tarde parece ser de viejas cañerías que no abastecían al mercado digamos en el extremo de la población, donde estaba el mercado. Una idea genial que descentralizó también las actividades del mercado. Y desconcentro el comercio. Casualmente, las propiedades de la institución del mercado Guamilito, quedarían muy cerca en 1943 de la nueva vía de circunvalación.

La vieja prácticas que vivió la ciudad en épocas pretéritas seguían en el siglo XX. A pesar de la introducción del automóvil que gran relevancia a tenido en la ciudad, en las afueras de los mercados se batían por jalar mercaderías trocos, tipico de la ciudad. También se ven carretas de bueyes y carros de último modelo, según la época. Al parecer el troco sobrevivió al antiguo aspecto de la ciudad, cuando con esto se hacían todas las faenas, desde mercado a utensilios domésticos.

Este medio de transporte ha sobrevivido con algunos matices en la ciudad. Todavía aunque en menor escala, se usa la tracción animal para movilizar por ejemplo, basura en la ciudad. Así como su uso en mercados o calles específicas para el acarreo de comida y otros enseres cotidianos de la urbe sampedrana. También hoy se puede ver como en estos trocos se traslada la venta de agua en algunos sectores vulnerables a este de la ciudad.

El Callejón del Mercado también parece articulo su vía inclusive al parque central y tenemos noticias de que aun en los años cuarenta sus terrenos llegaban a la Calle del Comercio. En 1941 la prensa publicita a al Gabinete Dental del Dr. J. Arturo Maradiaga. Ubicado en el Edificio Barrett de Calle del Comercio, frente al Mercado. (Comizahualt. Septiembre 30, 1941, Año II, n. 14).

En 1941 hubo una interesante iniciativa la de prolongar el Callejón del Mercado hasta el Parque que sería bautizada como Avenida Morazán (Comizahualt. Noviembre 1941, Año II, n. 15) en el contexto del Centenario de muerte del General ampliamente conocido por la historiografía y que la ciudad ya le había erigido una estatua en 1926. Parece ser el proyecto en ese sentido no funcionó aunque si, la prolongación se haría en la misma década con el nombre del Pasaje Valle el mismo y legendario que ha sido parte de la vida en San Pedro Sula, según nos cuenta la gente.

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“Estampas Criollas. Mercado alegre, surtido y pintoresco” (Diario Comercial Junio 21, 1953, año XXI, n. 7285, pág. 4).

Cabe recordar que el aporte del Doctor Rubén Bermúdez Meza, quien por su dedicación concejil, construyó diversas obras de utilidad para la ciudad de San Pedro Sula, entre los cuales se destaca el mercado Municipal inaugurado en 1929. Además Bermúdez M. fue un gran escritor. En este número, aparece su discurso en la inauguración del puente de Hierro sobre el rio Ulúa en 1914. (Octubre 8, 1938. Año VI, n. 1757, pág. 1).

Con el paso de los años también el crecimiento de la ciudad impulso la idea de un mercado en Medina. Así lo vio y lo anotó doña M. Lucila Fúnes publicada en Diario Comercial en 1951. También anotaba que faltaba “otro cementerio, la catedral que está ya en construcción, otra iglesia más en Palestina y en la completa pavimentación de todas las calles, con todo lo cual sufriría un trueque realzante. (Mayo 15, 1951, año XIX, n. 5747, pág. 5).

Parece ser que también el mercado medina fue abierto en 1970 y hacia finales de siglo así como el del Guamilito era construido en un respetivo edificio. En 1991 también se inaugura el proyecto privado de mercado en la zona de Medina el famoso y legendario mercado Dandy, un nombre enigmático para la ciudad debido a que en tiempos de antaño el nombre es el mismo a otros comercios que había en San Pero Sula.  

Comentarios

  1. Excelente cronología, y eso que el Mercado Central (La Plazuela) desde 1893-1894 ya tenía previsto construirse ahí, y se habían adquirido varios terrenos, es increíble ver que esto se concluyó hasta 1930

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