Responso Lírico Al Santo Misionero Manuel de Jesús Subirana, en el Primer Centenario de su fallecimiento.

Un poema

Publicamos este hermoso poema conmemorativo al primer centenario de fallecimiento de Manuel Subirana, 1964. Fue escrito por el profesor Ranulfo Rosales Urbina bajo el seudónimo Renan del Río, producido en Olanchito y Publicado en La Ceiba en 1964. Es una verdadera obra de arte. Su aparición en los periódicos del Atlántico hondureño merece especial atención a como el pueblo hondureño ha asimilado esta persona importante para los anales históricos del país

***

Duerme, Señor, tu sueño de siglos y de gloria

en el tibio regazo de tu tierra querida,

cada día que pasa se agiganta tu historia,

más y más se dilata el fulgor de tu vida.


Hoy se cumplen cien años de tu transito al cielo,

Entre coro de Ángeles y resplandor de estrellas,

Un Siglo ha pasado de aquel día de duelo,

¡Y qué frescas están tus santísimas huellas!


 Por tu eterna partida todo mundo lloraba,

era más melancólica la brumosa mañana.

más fúnebre el cortejo de la grey que te amaba

y más grave y solemne la voz de las campanas.


Entre olor de jazmines y de místicos lirios,

el balsámico aroma del incienso sin par,

y la lúgubre luz de los cándidos cirios,

tu féretro se alzaba en impecable altar.


En el sacro recinto del templo donde un día

oficiantes la Misa y dijistes Sermones,

donde aquella verdad que de tu voz tenia

inundo de esperanza los fieles corazones


Allí se abrió tu fosa, allí yaces dormido,

y envuelto en perfumado e intangible sudario,

estás siempre presente, sin entrar en olvido,

¡corvertistes la Iglesia de Yoro en un santuario!


Y cien años después de tu peregrinaje

por inhóspitas selvas, redimiendo las almas,

tu pueblo agradecido te rinde este Homenaje,

con mármoles e himnos y simbólicas palmas.


Duerme, Señor, tu sueño de siglos y de gloria,

en el tibio regazo de tu tierra querida,

cada día que pasa se agiganta tu historia,

más y más se dilata el fulgor de tu vida.


Renan del Río

Fuente: El Atlántico (La Ceiba). Diciembre 12, 1964. Año XXXVII, n. 3397, p. 1

Miguel Rodriguez A. historiador al servicio de Honduras 

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL RINCÓN: TERRUÑO, TERROR Y EXILIO

YORO Y EL RECUERDO DE UN MISIONERO

Un viajero norteamericano en 1898 narró: